Vaporizador volcano - Técnica avanzada

Condición previa para un buen vaporizador es, sobre todo, que éste pueda mantener la temperatura apenas por encima del punto de evaporación, a fin de garantizar así una óptima pureza de los principios activos, una óptima eficiencia y un óptimo sabor. Otros puntos importantes son: la mayor seguridad posible para el usuario, un manejo sencillo y una inhalación independiente del proceso de vaporización.

En el Volcano se soluciona el problema de la generación de aire caliente de un modo asombrosamente sencillo en su principio: El aire se bombea a través de un bloque de aluminio calentado (como por una estufa con conductos de ventilación) y, de este modo, adquiere la temperatura deseada. Una bomba proporciona un caudal de aire constante, por lo tanto quedan excluidas las fluctuaciones del flujo volumétrico. Con ello, el Volcano dispone del control de temperatura más preciso entre todos los vaporizadores.

El punto más destacado en el Volcano es la válvula del globo patentada, dentro de la cual se bombean los vapores generados. Después de inflar el globo, la válvula del globo se puede retirar completamente del aparato y, luego, el usuario puede inhalar tranquilamente el contenido. De este modo está garantizada una inhalación absolutamente segura, puesto que la vaporización se produce antes de la propia inhalación y el usuario no entra en contacto durante la absorción ni con el vidrio, ni con el calor o la electricidad.